El Tranvía 28

El Tranvía 28 Dejar un comentario

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votes, average: 3,75 out of 5)
Loading ... Loading ...
El Tranvía 28 de lisboa

El Tranvía nº 28 (o el eléctrico 28 como dicen los portugueses) es uno de los símbolos de Lisboa, con su diseño decimonónico, su agradable traqueteo y sus asientos de madera lleva más de un siglo recorriendo las siete colinas de la ciudad y atravesando sus calles angostas por las que apenas cabe.

El Tranvía tiene un recorrido de algo menos de 10 kilómetros que engloban casi todo lo interesante de la ciudad, por eso sugerimos que se dedique un día para realizar el trayecto completo parando en los sitios que nos apetezca y volviendo a montar cuando hayamos terminado las diferentes visitas.

Para ello hay que sacarse la tarjeta del día completo por 3,85€ que se puede comprar en cualquier estación de metro, y sirve para todos los transportes de la ciudad cuantas veces se quiera.

La ruta

Recomendamos coger el Tranvía en Parada Estrela (en el barrio alto) e ir haciendo el trayecto hasta llegar a la otra punta (Alfama), los lugares donde merece la pena parar son los siguientes:

Barrio Alto

Lo mejor es dar una vuelta y disfrutar del ambiente pintoresco que nos ofrecen sus callejas repletas de bares de copas de diseño moderno…y verdaderos garitos en los que tomar un mojito a buen precio. Buenos restaurantes…y cutres casas de comida, aunque son las menos. Podemos entrar en tiendas más o menos alternativas de ropa, tiendas de discos modernos y antiguos, de artesanía…bueno, y los sex-shops y similares.

Parada do chiado

Este barrio sufrió un grave incendio hace unos 20 años y ha sido reconstruido con edificios de diseño moderno y calles peatonales con el típico empedrado portugués. Es el centro comercial donde encontramos tiendas de moda para todos los bolsillos.

Típico del barrio son también sus cafés (mucho mejor que el español), el más famoso el café Brasilia, con su famosa estatua sentada en una silla que representa a Fernando de Pessoa, dispuesto a conversar o a fotografiarse con quien lo desee. En estas calles, a pesar de los cambios, aún encontramos el sabor de la bohemia de principios del siglo XX, representada en la figura de Pessoa, el genio de vida desordenada, extensísima producción (escribiendo normalmente bajo pseudónimo), soledad y muerte temprana, acelerada por el alcohol.

El elevador de Santa Justa, también llamado elevador do Carmo, es un ascensor, que unía la Baixa con el Barrio Alto, actualmente dedicado únicamente al turismo.

Se encuentra en la calle de Santa Justa enlazando con la plaza do Carmo. Desde ese nivel, subiremos unas escaleras de caracol que impresionan porque ves la calle (al estar construidas en hierro) a tus pies desde 40 mtrs de altura, y llegaremos hasta una terracita con un bar algo caro pero con magníficas vistas panorámicas tanto del casco antiguo y castillo de San Jorge, como de las zonas más modernas y el Tajo. Un viaje en el elevador cuesta lo mismo que el del autobús, y puedes pagar con la tarjeta que se usa para el transporte público.

Plaza del Comercio y Rossio

A continuación es imprescindible que demos una vuelta por las plazas del Comercio (la Baixa) y del Rossio.

La Plaza del Comercio es un cuadrado rodeado en tres de sus lados por majestuosos edificios donde hoy se ubican algunos de los Ministerios portugueses. Antiguamente se encontraba aquí el palacio real, destruido en el terremoto de 1755. El cuarto de los lados es un espacio abierto que mira al estuario del Tajo. Presidiendo la plaza está el arco de la Victoria, por el que en otras épocas entraban mercaderes recién desembarcados, y que hoy nos invita a pasar a la Vía Augusta: un hervidero de gente, artistas callejeros y tiendas que nos conduce a la plaza del Rossío.

Lisboa es una ciudad en la que las sensaciones cobran una gran importancia. Los olores, el aspecto de las gentes, la influencia del omnipresente río o un ambiente a caballo entre una modernidad a la que aspira y un pasado que todavía la retiene, son más sugerentes que cualquier monumento que podamos visitar. La plaza del Rossío es el compendio perfecto de todo esto. La decadencia de los edificios, un conjunto de personas que se reúnen allí, parecen no tener nada que hacer y miran con curiosidad a los turistas, y un ritmo de vida tranquilo y sosegado llamarán tu atención.

Alfama

Pasadas estas plazas, el recorrido del tranvía continúa en ascenso hasta La Alfama, el barrio judío de calles estrechas en las que tiene que hacer verdaderos esfuerzos por pasar, formando esta dificultad parte del espectáculo.

En este barrio tu visita debe centrarse en la Catedral (La Sé) una de las más antiguas de Europa, la iglesia de San Vicente de Fora, el mirador de Santa Lucía con preciosas vistas de la ciudad donde finaliza el recorrido del tranvía, y subiendo un poquito más, el castillo de San Jorge.

Mapa de localización

Comentarios

Cuentanos tu experiencia:

(requerido)

(no se publicará) (requerido)


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>