El Parque das Nações (Parque de las
Naciones) es la designación para el local
donde fue realizada la Exposición Mundial de 1998
de Portugal, habiéndose construido, sin embargo,
un centro de actividades culturales.
De arquitectura contemporánea y espacios de convivencia,
trajo una nueva dinámica a la zona oriental de Lisboa
y del Municipio de Loures que, en 1990, aún era
una zona industrial.
Destacan a lo lejos, las cúpulas de las plataformas
de la Estación de Oriente, de Santiago Calatrava,
imponiendo su línea arquitectónica; el Pabellón
de Portugal, del arquitecto portugués Álvaro
Siza Vieira, tiene a la entrada una enorme pala de hormigón
armado, que imita la vela de un barco.
El Parque dispone de un Pavilhão do Conhecimento
(Pabellón del Conocimiento), un
moderno museo de ciencia y tecnología con varias exposiciones interactivas; un teleférico que transporta a los visitantes de una punta a otra del
Parque, o hasta a la Torre Vasco da Gama, el edificio más
alto de Lisboa.
Es una zona bastante alejada del centro y, sin duda alguna,
lo mejor para llegar allí es la línea roja
de metro hasta la estación de Oriente.
Lo primero que hay que ver en la zona es la propia estación,
diseñada por Calatrava .
El complejo incluye una estación de metro en los
dos primeros niveles y un espacio comercial y una estación
ferroviaria en los dos niveles siguientes. Desde allí,
lo mejor es dar una vuelta tranquila por la zona, disfrutar
del paseo y de las vistas del río y, si se quiere,
tomar algo en las terrazas de por allí. Hay un teleférico
que no lleva a ninguna parte, pero que tiene vistas bonitas
del río y del puente Vasco de Gama.
Para quien haya visto antes las zonas más tradicionales
de la ciudad, la arquitectura del lugar le hará sentirse
en una ciudad distinta. Además de los edificios que
quedaban de la Expo, se han construido bloques residenciales
y de oficinas muy peculiares que harán las delicias
de quien tenga interés por la arquitectura moderna.
El resultado de aquel proyecto urbanístico es una zona de arquitectura contemporánea, donde
edificios muy modernos se combinan con amplias avenidas
y paseos junto al río, con nombres que evocan el
mar, como el Passeio de Neptuno o el Largo do Nautilus,
salpicados de esculturas y fuentes modernistas, algunas
de formas realmente curiosas.
El Oceanario es, sin duda, la mayor atracción
del parque. Es el acuario más grande de Europa y en él se encuentra representada la fauna de todos
los océanos, con más de 15 mil animales y
plantas de 450 especies.
¿Y qué tal un paseo en Teleférico?
El recorrido es de unos mil metros, saliendo a la altura
del Oceanario y hasta la Torre Vasco da Gama. Las vistas
del parque, el río y el puente son espectaculares.
En el recorrido se pasa delante del Pabellón Atlántico,
una gigantesca sala de conciertos y otros eventos culturales
con capacidad para 15 mil espectadores, que tiene una curiosa
forma que algunos asimilan a un plato volador...
Cómo llegar:
En metro: desde las estaciones Baixa-Chiado o Rossio (en
Plaza da Figueira) tomar la Linha Verde hasta estación
Alameda y luego cambiar a Linha Vermelha hasta Oriente.
En autobus: Desde la Praça de Comercio parten el
44, el 759 y el 794.
En tren: Desde la Estación Santa Apolonia, en la
Alfama.
En el Sony Plaza podrás encontrar diversos espectáculos
y eventos e incluso un parque de atracciones llamado Adrenalina.